Preparación ligera, cabeza atenta
Caminar entre pueblos pide cuidado inteligente: calzado que respire, mochila que no supere lo razonable y atención al cielo variable. Navegación con mapas fiables y aplicaciones sin conexión, agua suficiente entre fuentes, y flexibilidad para ajustar etapas cuando el terreno, el viento o una invitación amistosa piden cambiar el plan.